
Matrimonio maestro del Buen Sexo: qué es y qué no es
Qué es (y qué no es) un matrimonio maestro del Buen Sexo
Cuando hablo de una pareja maestra del Buen Sexo, mucha gente se imagina algo que no existe. Un matrimonio impecable. Los que nunca discuten, los que siempre tienen ganas a la vez, los que ya lo tienen todo resuelto y solo vienen a los cursos a confirmar que van bien.
No va de eso en absoluto. Y aclarar esto importa, porque esa imagen equivocada está frenando a muchísimas parejas que ya estarían listas para dar el paso.
Empecemos por lo obvio
Nadie es perfecto. Ningún matrimonio lo es y ninguna persona lo es, menos Dios mismo.
Así que si tu criterio para considerarte preparado es no equivocarte, no vas a empezar nunca. Y ese criterio, conviene decirlo, no lo puso Él.
Una pareja maestra no es una pareja que lo hace todo bien. Es una pareja que decidió aprender. Y eso es una diferencia enorme, porque lo primero es un estado que se tiene o no se tiene, y lo segundo es una decisión que puedes tomar hoy.
1. Mantienen la conversación abierta
Este es el rasgo principal, y del que salen todos los demás.
Una pareja maestra es aquella donde uno puede decir: oye, cariño, ¿qué tal esto? ¿cómo lo estoy haciendo? ¿qué te gustaría para esta temporada? ¿qué te sentaría bien en este tiempo?
Fíjate en la última pregunta, porque es la más importante y la que casi nadie hace. Para esta temporada. Porque lo que tu pareja necesita de ti cambia: la maternidad pide una cosa, la pérdida de un trabajo otra, un duelo otra, un cambio de ciudad otra. Lo que aprendiste hace cinco años era correcto hace cinco años.
2. Recuerdan que esto se practica y se mejora
Aquí hay algo que la psicología social ha estudiado a fondo y que encaja de forma casi exacta con lo que vemos en consulta.
El investigador C. Raymond Knee distinguió dos formas de entender las relaciones: las creencias de destino, según las cuales dos personas son compatibles o no lo son desde el principio, y las creencias de crecimiento, según las cuales una relación se construye superando dificultades. Sus estudios encontraron que quienes sostienen creencias de crecimiento afrontan mejor los problemas y mantienen relaciones más duraderas, mientras que quienes sostienen creencias de destino tienden a abandonar cuando aparecen las primeras dificultades.¹
Traducido a nuestro tema: "si no te nace, no se hace" es una creencia de destino. Y es exactamente la que hay que desmontar.
La conducta sexual es aprendida. Se puede estudiar, se puede practicar y se puede mejorar. Llevar veinte años casados no significa haber terminado de aprender nada.

3. Protegen su lugar y su espacio
Una pareja maestra recuerda que la intimidad tiene su sitio, y sabe que ese sitio no aparece solo.
No se cuela entre el trabajo, los niños, el cansancio y el móvil. Se reserva de forma activa, igual que reservas todo lo demás que de verdad te importa. Si tu matrimonio depende de que sobre tiempo al final del día, ya sabes qué va a pasar: nunca sobra.
Esto es algo tan sencillo como decidir un rato fijo a la semana y defenderlo. Y no tiene que ser un rato sexual necesariamente — muchas veces será hablar, reír, procesar el día, abrazaros. Lo que estás construyendo es el escalón de abajo.
4. Saben que todo se apoya en la intimidad, no en lo genital
Este es el orden, y no se puede invertir.
El sexo está basado en la intimidad. No está basado en lo genital. Cuando la intimidad crece, todo lo demás va encontrando su sitio de forma bastante natural. Cuando se intenta al revés —resolver primero lo genital esperando que la cercanía venga después— se atasca prácticamente siempre.
Es la razón por la que en consulta rara vez empezamos por donde la pareja cree que está el problema.
El rasgo que más me gusta
Si tuviera que quedarme con una sola característica de una pareja maestra, sería esta: deciden que quieren ser estudiantes toda la vida.
Hay algo muy bonito en un matrimonio que, después de años, sigue diciendo "vamos a seguir aprendiendo, vamos a seguir avanzando". No porque algo esté roto, sino porque siempre se puede aprender algo más.
Y aquí quiero decirte algo directo. Si has llegado hasta este punto del artículo y has pensado en algún momento "esto podríamos ser nosotros", probablemente ya lo sois. La disposición es lo que define a una pareja maestra, no el currículum.
Lo siguiente es darle una estructura a esa disposición. En +Intimidad creamos un estudio de cinco sesiones para hacer en casa con otros matrimonios, con las conversaciones y las pausas ya guiadas, precisamente para que ninguna pareja tenga que improvisar el camino. Y si en tu relación hay heridas que necesitan un espacio más cerrado antes de eso, empieza por una sesión de terapia de pareja.
No tenéis que ser perfectos. Tenéis que ser dos personas dispuestas a seguir preguntando.
Referencias
Knee, C. R. (1998). Implicit theories of relationships: Assessment and prediction of romantic relationship initiation, coping, and longevity. Journal of Personality and Social Psychology, 74(2), 360-370. https://doi.org/10.1037/0022-3514.74.2.360


